La innovación y el sector agroalimentario / Pilar Zaragoza

oye-closed - 01 Jul, 2019

Pilar Zaragoza Fernández
Departamento de Anatomía, Embriología y Genética Animal
 Facultad de Veterinaria - Universidad de Zaragoza
Instituto Agroalimentario de Aragón (IA2)
vrtit@unizar.es

El progreso de nuestra sociedad siempre ha ido de la mano del desarrollo del sector agroalimentario, en mayor o menor medida, pero siempre han seguido líneas paralelas puesto que el sector agroalimentario siempre será uno de los factores fundamentales que asienten la sociedad de bienestar.

El sector agroalimentario a pesar de ser uno de los sectores con mayor impacto económico a nivel mundial y tener un carácter estratégico innegable, en algunos momentos y frente a otros sectores, puede parecer minusvalorado.

No debemos de caer en esta tendencia restándole nuestro apoyo y olvidándonos que su principal función como proveedor de alimentos, su carácter vertebrador del territorio y su contribución en la conservación y mejora del medio ambiente, es lo que de verdad nos ayudará a seguir creciendo y mejorando como sociedad.

Siempre se ha dicho que apostar por una sociedad basada en el conocimiento es apostar por una sociedad de futuro. Por lo tanto, apostar por la Innovación en el Sector Agroalimentario nos servirá seguro de motor de desarrollo social.

La Universidad de Zaragoza, consciente de la importancia y repercusión que tiene este sector para el conjunto de la sociedad, está llevando a cabo una fuerte apuesta por implicarse todavía más en el entramado productivo agroalimentario, con el objeto de que este pueda utilizar el conocimiento generado por los investigadores.

Para ello ha multiplicado su acercamiento a las empresas agroalimentarias, exponiendoles una oferta tecnología acorde a las necesidades y demandas del sector.

En la actualidad, la actividad en I+D+i no debe estar solo orientada a mejorar la productividad, sino que debemos centrar esfuerzos en tratar de reducir los costes de producción, optimizando la utilización de los recursos. De esta forma, no solo estaremos reduciendo costes, sino que también estaremos procurando que la actividad agroalimentaria sea compatible con la protección del Medio Ambiente y por lo tanto una actividad más sostenible.

Podemos resaltar que las empresas agroalimentarias demandan cada vez más a la Universidad desarrollos tecnológicos e innovaciones que no están directamente vinculados con las líneas de producción propiamente dichas, sino más encaminadas a la reducción o reutilización de residuos, a establecer aplicaciones informáticas que les faciliten la gestión, a disminuir costes energéticos….

Esta es la línea de trabajo que se está siguiendo y que se ve reflejada en los proyectos que se están llevando a cabo entre la Universidad y empresas del sector agroalimentario. En los 4 últimos años y medio se han desarrollado 675 proyectos solo con este sector y han supuesto una inversión de casi 11 millones de euros.

Pese a la importante reducción de financiación pública que ha sufrido la I+D+i en los últimos años, podemos asegurar que las empresas tienen claro que deben seguir apostando por la transferencia tecnológica que les brindan centros como la Universidad de Zaragoza. En estos momentos, no solo les resulta imprescindible para crecer en el mercado, sino que es necesario para poder mantenerse en un mercado cada vez más globalizado y con una gran competencia.
Por todo ello, numerosas empresas del sector agroalimentario siguen contando a nivel privado con la Universidad y podemos asegurar que el número de contratos para el desarrollo de proyectos entre el sector agroalimentario y la Universidad sigue aumentando.

Podríamos pensar que las elevadas cifras económicas que se están invirtiendo por parte del sector agroalimentario son solo fruto de grandes proyectos con importantes inversiones. Es verdad que algunos de los proyectos en los que se trabaja están liderados por grandes grupos empresariales con un enorme aporte económico, y que de ellos se espera que generen importantes y novedosos desarrollos tecnológicos. Aun así, no debemos obviar que una parte muy importante de los proyectos que se gestan entre el sector agroalimentario y la Universidad de Zaragoza son pequeños proyectos, de corta duración y presupuesto limitado. A veces son asesorías o asistencias técnicas, que resultan imprescindibles para la continuidad y desarrollo de las empresas.

Como todos sabemos, el sector agroalimentario sigue siendo un sector bastante atomizado, conformado no solo por las industrias agroalimentarias, sino también por ganaderos y agricultores que buscan el poder mejorar su rentabilidad, así como sus condiciones de trabajo.

Es nuestro deber trasladar que la innovación está al alcance de todos. Innovar no solo significa generar nuevo conocimiento, sino utilizar el conocimiento previamente generado y convertirlo en motor para las empresas y la sociedad. Las empresas en función de sus medios y sus posibilidades pueden decidir si se implican en la generación de ese nuevo conocimiento, en el desarrollo tecnológico, o simplemente pueden aplicar ese conocimiento y desarrollo tecnológico en su actividad.

La innovación por pequeña que sea entra a aumentar la capacidad competitiva de las empresas y en muchos casos podemos observar que no está requiriendo de grandes inversiones ni recursos desmesurados. A veces bastará con pequeñas mejoraras u orientaciones en los procesos o productos que pueden generar unos resultados muy óptimos, con una pequeña inversión. Recordemos que éste es un camino de dos direcciones que confluyen y que ambas partes deben apoyarlo para poder avanzar.

Caminar hacia la innovación de manera coordinada, es lo que nos permitirá seguir avanzando y creciendo a nuestra sociedad en bienestar y riqueza.